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| Cómo usar la Internet para ahorrar dinero
 (ARA) – Reducción de gastos, ahorro hasta del último centavo, compras inteligentes… cada vez más personas están reaccionando a la crisis económica actual cambiando cómo y dónde gastan su dinero. Para algunos, esto equivale a menos cenas en restaurantes y más comidas en casa; mientras que, para otros, implica cambios más importantes para ahorrar algunos dólares y tener control de sus finanzas.
Sin embargo, no todos los ajustes deben ser severos. Hay maneras de ahorrar cantidades significativas sin siquiera salir de casa… ni levantarse de la cama. Como más de 84 millones de personas tienen acceso a Internet de banda ancha en sus hogares, según el Proyecto Pew de Internet y Vida de los Estados Unidos (Pew Internet & American Life Project), con algunos clics de su ratón podrá beneficiar fácilmente su bolsillo.
La Internet ha cambiado la forma en que las personas se comunican, hacen descubrimientos y se relacionan con los demás. También ha cambiado la manera en que administramos el dinero. Generalmente, hacemos normalmente operaciones bancarias, comerciales, de negocios y de compras por Internet. En la actualidad, el 40 por ciento de los hogares estadounidenses realizan transacciones bancarias en línea—un tercio más que en el 2003—según la firma de asesoría financiera TowerGroup. De acuerdo a la Encuesta Global En Línea Nielsen (Nielsen Global Online Survey), en el 2008 más del 85 por ciento de la población mundial conectada ha usado la Internet para hacer una compra, un aumento del 40 con relación al 2005.
“El precio que usted paga por los artículos que necesita no es invariable”, explica Paul Ford, director ejecutivo de NetQuote.com. “Por ejemplo, los seguros constituyen uno de los principales gastos no discrecionales en cualquier familia. Lo que ignora la mayoría es que se puede—y se debe—hacer un análisis de las diversas opciones de seguros disponibles para un vehículo o una casa. Y con la tecnología de que disponemos en la actualidad, es más fácil de lo que pensamos.”
Estas son algunas formas mediante las cuales los consumidores pueden usar la Internet para aliviar en algo las presiones financieras.
Busque en Internet cupones de descuento y códigos de promociones. En vez de comer con frecuencia en los restaurantes, muchas personas están comprando más en los mercados y cocinando en casa. Numerosos supermercados importantes colocan cupones, ofertas y otras promociones por Internet, que pueden implicar más ahorros en una fracción del tiempo que demora recortar cupones de la manera tradicional. De la misma forma, muchos minoristas de Internet hacen circular “códigos de promoción” que se pueden usar a la hora de pagar por la transacción, con el beneficio de ahorros adicionales. Antes de efectuar el pago de una transacción en línea, haga una rápida búsqueda en la Internet. Visite sitios Web como www.RetailMeNot.com o www.CouponCabin.com para ahorrar.
Analice diferentes cotizaciones de seguros. Los seguros, ya sea para automóviles, vivienda, salud o negocios, son algo imprescindible. Sin embargo, muchas personas ni siquiera se toman el tiempo de buscar opciones para lograr una mejor cotización de seguros, pues lo consideran como un gasto no negociable, o creen que están obligados a seguir con la póliza hasta que llegue el plazo de vencimiento. Pero las cosas no son precisamente así. Es posible cambiar de póliza en cualquier momento, sin penalidad, y con frecuencia se puede hallar una oferta más ventajosa, si investigamos lo suficiente. Mejor aún, se pueden usar sitios Web para analizar varias cotizaciones, tales como www.NetQuote.com, y recibir cotizaciones de múltiples agentes interesados, sin la presión de llenar múltiples solicitudes. Esto puede ser una forma simple de reducir en gran medida la cantidad que pagamos por concepto de seguros. Después de todo, si hay que pagarlo, hay que obtener la mejor opción posible.
Use los servicios de cartografía en línea para ahorrar combustible. En vez de tomar siempre la misma ruta al trabajo, la casa de un amigo o algún sitio de interés, use los servicios de cartografía por Internet. Mientras menos tiempo emplee en desplazarse del punto A al punto B, menos combustible gastará. Sitios Web como www.Mapquest.com o GoogleMaps pueden cambiar su forma de viajar y los gastos necesarios para llegar a su destino. Incluso puede encontrar un atajo que le ahorrará tiempo, cuya existencia desconocía totalmente.
No derroche dinero en el producto erróneo. Lea primero las opiniones del cliente. Casi todos los comerciantes por Internet ofrecen en sus sitios Web las opiniones de los clientes y las evaluaciones de cada uno de sus productos. Si va a hacer una compra sustancial, dedicarle tiempo a leer lo que otros opinan acerca de ese producto antes de adquirirlo pudiera convertirse en un inmenso beneficio. Considere visitar los sitios Web www.Epinions.com o www.ConsumerSearch.com. Si las opiniones indican que un producto en particular no vale la pena—o que hay otro similar a menos precio—reconsidere la compra y busque otras opciones. Y si encuentra lo que buscaba, visite los sitios que les recomendamos para buscar cupones de promoción.
A la hora de reducir algunos centavos en nuestros gastos, podemos ser muy creativos. Antes de recurrir a métodos dramáticos y complejos de ahorro, explore las opciones mencionadas y otras formas innovadoras en que la Red puede ser una herramienta para aliviarle de su carga financiera.
Cortesía de ARAcontent

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